viernes, 27 de agosto de 2010

Solo tu mirada...



Cuando te conocí, el mundo y la vida siguieron su rumbo normal sin detenerse a pensar en lo que sería después. Un después que se veía, sin imaginar que el después ahora es hoy.
Eres ajeno en todos los sonidos, todas las miradas, todas las voces, todo pensamiento; los años son mi peor enemigo y tu sueño entusiasmado de otro cielo su aliado.
Más que reclamar, agradezco la vivencia, el poder conocerte un poco con cada mirada esporádica.
Sueños míos de algo inalcanzable, donde solo una vez nos hemos explorado, jamás olvidare ese sueño donde te tuve mío, y los ojos de la conciencia mirándose, sin testigos.
No puedo hacer más que resignarme a la realidad del sueño después de conocerte. No se cuando comenzó, pero ya está; no se que es, ¿amor?, ¿ilusión?, ¿locura?, ¿sueño?; tal vez todo, pero cada vez que entro a través de tus esmeraldas y brilla el dolor de tus perlas yo brillo contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario